Folios que no pueden faltar en mi trabajo

Hace tiempo que trabajo en un banco, la verdad que era el trabajo de mis sueños, y no paré hasta que de verdad lo conseguí. Era complicado porque era una época en la que te metían por enchufe en todos lados, he intentado poner de mi parte para que en las entrevistas vieran que merecía la pena contratarme, he intentado enseñarles mi experiencia, mis ganas de trabajar, hasta que creo que lo conseguí con creces. Cuando entré a trabajar parecía más el chico de los recados que otra cosa, el primer año me tenían de acá para allá sirviéndoles café como si fuera un camarero, me tenían más bien como becario y no es que me hiciera mucha gracia pero era la única manera de estar dentro. Me tocaba incluso hacerme cargo de la compra de material de oficina necesario para trabajar y para ello tuve que hacer algunos cambios, tenían un descontrol bárbaro ya que unas veces lo compraban en un sitio y otras en otro, no tenían un distribuidor concertado sino que buscaban donde se lo ponían más barato y allí se quedaban.

La verdad que el chico que se encargaba fue despedido y ahora entiendo el por qué, muy bien que digamos no hacía su trabajo ya que en muchas ocasiones me comentaban que les llegaba a faltar material para continuar con su trabajo. Es así que me dediqué a sopesar los pro y contra de cada uno de los sitios en los que vendían este tipo de material, es así como pude hacer una criba y dejar los que merecían la pena. Cuando tenía dos como posibles candidatos me puse en contacto con ellos para explicarles el caso y que necesitaría que nos sirvieran todos los meses incluso sin estar pendientes de ellos, enseguida vi una buena respuesta por parte de ambos pero solo podía quedar un ganador, así que lo primero que se me ocurrió fue pedir papel navigator barato y hacer la prueba en cuanto a calidad. Fue así como me di cuenta el sitio que debía elegir, otra cosa no pero tengo un sexto sentido para diferenciar la buena calidad de la mala, y enseguida me di cuenta que ese papel era el que necesitábamos, con el que hacer un trabajo de calidad. Fue así como me ascendieron siendo en estos momentos el mismísimo director, un ascenso que sin duda me merecía.